Como Trabajo
El Terapeuta como Testigo
Hay dos cosas fundamentales de la Gestalt que atrajeron desde un principio, una de ellas es la actitud del terapeuta ante el paciente, una actitud que conocía a través de la meditación. Una actitud de presencia, sin crítica ni juicio ante lo que el paciente muestra dice, siente o hace.
Otra el poder mostrarme tal como soy, tal como siento; a colación de esto quiero compartir algo que leí y que creo define muy bien a que me refiero con el hecho de poder emocionarme delante de mis pacientes.
Un maestro budista recuerda sus estudios con su maestro zen:
“Estaba trabajando con koans, y había momentos en que iba a la entrevista y ni siquiera podía hablar sobre mi koan. Tenía que hablar sobre mis emociones, puesto que eran tan esenciales para mi práctica. A veces se trataba de gozo, pero más a menudo se trataba de sensaciones difíciles y discusiones con mis padres, o luchas en mis relaciones. Él me escuchaba y lloraba conmigo. Solía decir: “Sí, sé lo duro que es. En mi familia a veces pasaba lo mismo.” Pensé que se suponía que no debía decir eso. Su apertura hacia los sentimientos de mi vida abría mi corazón. Era tan humano en su voluntad de estar ahí…”
Jack Kornfield
Del libro “Después del éxtasis la colada”
La Sala de Terapia
A veces la sesión de terapia es como en un laboratorio, un espacio protegido, seguro e íntimo en donde la persona puede explorar, practicar e investigar aquello que puertas a fuera se le convierte en algo “demasiado difícil” o “demasiado arriesgado” o “le da miedo por…”; otras veces la habitación se convierte en una pequeña sala de meditación en la que acompaño al cliente a que se deje sentir y esté con lo que siente, que practique el mirar en su interior y aprenda a reconocer, aceptar y soltar lo que va sucediendo, lo que va viendo, lo que va sintiendo, sin critica ni juicio.
El Trabajo con la Propia Mente
Considero que el proceso terapéutico pasa porque el cliente trabaje con su mente, que vaya reconociendo los cuentos que se cuenta, que pueda darse cuenta del dialogo constante consigo mismo y de cómo este movimiento continuo le impide estar en el presente. Que aprenda a estar atento a los pensamientos en vez de perderse en ellos, que aprenda a detenerse y conectarse con su propia esencia.
Entiendo que la finalidad de la terapia es la de encontrar ese espacio interior de refugio y fuerza en uno mismo. Que pueda conectarse con ese lugar íntimo y personal de anclaje. Voy viendo que quien acude a hacer terapia a menudo es porque ha perdido la conexión con su alma, aunque lo llamen de otra manera.
Propuestas Creativas
Cuando lo creo conveniente utilizo distintas disciplinas artísticas: la fotografía, la pintura, la escritura, la música… como medio de expresión, autoconocimiento y conexión con uno mismo. Normalmente aprovecho el medio artístico con el que el paciente este más familiarizado como medio de autoexploración; también en el caso de que el paciente se muestre receptivo e interesado en el tema, doy pequeñas y sencillas pautas meditativas para facilitar el “autoapoyo”.
Amor – Verdad – Realidad – Autenticidad
Trabajo desde lo obvio y lo simple aunque las herramientas más eficaces que he encontrado para la sanación de la persona son el amor, la realidad, la verdad y mi propia autenticidad.
Como decía Memo (Guillermo Borja): “lo que cura no es la técnica o la escuela, lo que cura es el terapeuta, la persona, su actitud y su capacidad de entrega… su esencia”, o como nos dijo un profesor un día en clase: “el mejor tratamiento es el trato”
El Amor porque cuando alguien se siente acogido y aceptado tal cual es, cuando se le deja espacio y se le tiene en cuenta, cuando la persona siente que no se le está clasificando, ni juzgando y que puede manifestarse libremente sin miedo a la crítica o al rechazo, entonces empieza a “soltarse”, a confiar, empieza a sentir que el también es un ser “amable, querible, apreciable” siendo tal cual es.
“La experiencia de ser realmente visto y reconocido por otro, nos recuerda quienes somos.
No podemos subestimar la importancia del despertar que nos damos unos a otros”
Jack Kornfield
Del libro “Después del éxtasis la colada”
La Realidad porque es con lo único que podemos trabajar.
Es la entrega al presente y el darse cuenta de lo que está sucediendo en el momento el primer paso en el camino del despertar, de la sanación o de poner luz sobre la ceguera que podamos tener sobre nosotros mismos o sobre lo que nos rodea. Normalmente queremos ver lo que no es y nos negamos a ver lo que sí es. La única manera que tenemos para avanzar en el autoconocimiento y la autoaceptación es trabajando con la realidad y descartando los sueños, las fantasías y las ilusiones.
“Es aquí en el mundo de la forma.
Sólo en la forma podemos realizar nuestra integridad, paciencia, generosidad, autenticidad, entrega, compasión.
El Gran corazón de un Buda”
Ajahn Chah / Jack Kornfield
Del libro “La sabiduría del Corazón”
La Verdad porque es lo que directamente nos ancla a la realidad. Poder entregarse de corazón a lo que está sucediendo, a lo que estamos viendo de nosotros mismos o sintiendo, poner consciencia a los procesos inconscientes, nos separa de la ilusión y nos facilita el autoconocimiento aunque como leí una vez “conocerse a uno mismo no hace gracia”. Poner palabras y sobre todo poder sentir nos facilita la toma de consciencia porque solamente allí donde hay conciencia hay posibilidad de cambio.
“Si nos enfrentamos a las cosas tal cual son, entregamos toda esperanza de convertirnos en algo mejor. No habrá ningún tipo de fenómeno mágico, porque no podemos obligarnos a nosotros mismos a salir de la depresión. La depresión, la ignorancia, las emociones, no importa cuál sea la experiencia, son todas reales y contienen una verdad tremenda. Si verdaderamente queremos aprender y percibir la experiencia de la verdad, tenemos que permanecer donde estamos ahora. Todo esto no es otra cosa que ser como un grano de arena”.
Chögyam Trungpa
Del libro “Más allá del materialismo espiritual”
Por todo lo dicho hasta aquí, es importante escoger al terapeuta adecuado.
Sesiones: La primera entrevista no la cobro.
El precio de la sesión es de 45€.
Si quieres ponerte en contacto conmigo puedes hacerlo a través de mi móvil,
626 569 212 o por medio del correo electrónico tat@artdetat.com